El Convenio de Educación y Microsoft sigue despertando críticas

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Imaginemos que el Estado decide ahorrarse la formación de los docentes y argumentando la necesidad de dicho ahorro, decide entregar la enseñanza de la lectoescritura a una empresa privada llamada "EME" que fabrica y vende lápices, cuadernos y anteojos. "Lo hará gratis", justifican los funcionarios del Ministerio.
Pero omite decir que los lápices EME sólo escriben en cuadernos EME, y los textos de los cuadernos EME sólo pueden leerse utilizando los anteojos EME. Los padres, para leer los trabajos de sus hijos deberían adquirir sus propios anteojos EME y también para sus hijos los anteojos para usar en casa. Por supuesto, la compra de libros se orientaría principalmente a los de editorial EME, que son los únicos legibles con anteojos EME. Suena disparatado y absurdo NO?

Para la Dirección General de Educación y Cultura de la Provincia de Buenos Aires NO. El subsecretario técnico de dicha cartera GUSTAVO CORRADINI acaba de admitir, sin ningún complejo, que entregaron la enseñanza de la informática, a una empresa privada extranjera, argumentando que la empresa "paga" la capacitación de los docentes.

Aquí me surgen varios interrogantes:

1) ¿Qué sabe una Empresa como M. de capacitación docente?

2) ¿En qué áreas y quiénes los capacitaran?

3) ¿En el marco de qué proyecto educativo se aplicaría la capacitación?

4) ¿Cómo y quienes evalúan los resultados?

Lo seguro es que la Educación informática en la Provincia, se limitara a enseñar el uso de un conjunto de programas comerciales que no se pueden compartir ni investigar y que utilizan formatos secretos que hacen que la información procesada y almacenada sea imposible de utilizar en otros programas.

Hace unos días presenté un pedido de informes para conocer en detalle el convenio que el Estado ha suscripto con la empresa Microsoft, que a mi entender compromete a la Educación Pública.

La justificación desde el gobierno en base a lo económico, en materia Educativa resulta aberrante. Lo fundamental debería ser la estrategia de integración de "la informática" a las aulas. Propiciar un uso significativo y enriquecedor para alumnos y docentes, facilitar la apropiación de esta técnica cultural en todos los niveles y evitar desde la Educación nuevas dependencias tecnológicas. Porque el problema no es la participación de las empresas en la educación: el problema es que el Estado no puede resignar la fijación de la estrategia educativa, del plan pedagógico ni los objetivos de la enseñanza.

"De esta manera capitalizamos la educación", dicen los funcionarios, cuando lo único evidente es que de esta manera sólo se capitaliza la empresa beneficiaria del acuerdo, sumando nuevos clientes-dependientes (250 mil docentes y 4 millones de alumnos).

La utilización de software libre en la educación, no requiere el pago de licencias y permite recuperar equipos obsoletos. Esto ya se está haciendo en muchas aulas y en administraciones públicas de todo el mundo. El ahorro conseguido de esta manera puede ser invertido en capacitación docente. Además, se estimula a los docentes y alumnos a que compartan, investiguen el funcionamiento, e incluso, si lo desean, modifiquen los programas.

Permite imaginar lo que el gobierno no hace: una Educación plena de la informática y no la mera mecanización de un puñado de programas comerciales.

Dip. Marcelo Elías
Presidente del Bloque de
Diputados de la UCR - Pcia. de Buenos Aires

Fuente: Sitio del Dip. Marcelo Elías