¿Historia argentina del Software Público?

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Historia del software público en Argentina, por Lucho Beltrán

Ya sé que a algunos jóvenes no les gusta la historia, pero quizas contado como un cuentito nos sirva para aclarar algunas diferencias.

Hace mucho tiempo - más de 25 años - con el advenimiento de la democracia y después del triunfo de Raul Alfonsín empezamos a reunirnos los “mandos medios” (léase directores provinciales de informática de todo el país) para trabajar en organizaciones federales en cada una de las áreas de gobierno.

Nosotros conformamos el COFEIN (Consejo Federal de Informática) con todas las provincias, en su mayoría peronistas, para delinear políticas de informática en toda la República Argentina. Trabajábamos en 5 zonas y yo representaba al NEA (Misiones, Chaco, Corrientes y Formosa). Algo similar se creó en Brasil, un Consejo llamado CONIN (Conselho Nacional de Informatica).

En esa época, el 95 % del parque informático era público (nación, provincias, municipalidades, universidades y empresas que nos pertenecían como Entel, Aerolíneas, ferrocarriles, etc.). En la parte privada solo grandes empresas de la talla de Bunge & Born, Techint, etc. se estaban informatizando.

Contábamos en su mayoría con equipos IBM y después venían marcas como NCR, Olivetti, H. BULL, pues Micro$oft casi no existía. El HARDWARE y el SOFTWARE que nos alquilaban y/o vendían en casi mil millones de dólares, se llamaba PROPIETARIO y la dependencia o esclavitud a una marca era patética puesto que “tal hardware solo corría con tal software” y este último no corría en ningún otro equipo.

En nuestra III Asamblea Nacional en Salta (estaba de gobernador Romero y su secretario general era un tal Luis Saravia, ¿tío de Diego?), conformamos la “Comisión de Independencia Tecnológica e Industria Nacional” con Joaquín Dos Santos Freire, representante de Santa Fé. En estas vacaciones, estuve con él tomando un cafecito, está jubilado y un poco deprimido por todo lo que pasó con esos ideales; yo, jubilado y con ganas de seguir apoyándolos a ustedes.

La cosa es que, con Joaquín, planteamos crear un HARDWARE Y SOFTWARE PUBLICO (de la Administración Pública Nacional y Provincial pues el gran cliente siempre fue el estado), en oposición a ese HARDWARE Y SOFTWARE PROPIETARIO de las corporaciones que nombramos.

Nadie hablaba de HUMANWARE y menos de HUMANWARE LIBRE como pregonamos algunos locos, pero en el I Congreso Nacional de Informática Educativa que organizamos y que fue un éxito tremendo, no sólo por el nivel de los educadores de talla internacional y por la numerosa concurrencia, sino también porque nos dimos cuenta de la importancia de la informática libre en la educación. Nuestro lema fue el de Seymour Papert, - creador del lenguaje logo e investigador del MIT, ¿conocido de R. Stallman? - el formar en Latinoamerica “niños programadores” y no “niños programados”. Años después cuando estuve en Japón y Alemania me di cuenta de la importancia que tiene formar personas con ideas de libertad tecnológica. Eso lo hablamos mucho con la brasileña Lea Fagúndez en el congreso en Mendoza (JuCar, ¿tu tía?) y también por mail en SoLAr, por lo tanto suficiente por hoy.

El tema es que, las ideas de liberarnos de la esclavitud informática, ya sea del Humanware, Software y Hardware corporativo nació en Brasil y Argentina en esos años. No tenemos noticias de otros paises hermanos, pero posiblemente se dieron también procesos similares.

¿Cómo pensábamos concretarlo? Con acciones concretas. Aquí algunas de mi comisión:

- Tomamos al Estado como un solo cliente ante nuestros proveedores y se formó una grupo especializado en licitaciones para así ser los chicos y los grandes igualmente respetados por esas corporaciones. Dos Santos Freire no le renovó contratos y no le compró ni un tornillo a estos señores durante años.

- Se crearon tres polos de desarrollo informático en Santa Fé (en Sauce Viejo), Córdoba (en Sinsacate) y en la provincia de Bs.As. (en Berisso).

- Las condiciones de libertad de ese software y hardware público era que todo lo desarrollado en una provincia o la nación debía ser donado, modificado y mejorado por otra provincia o país hermano que lo solicite. Es mas, “casi” lo hicimos con Brasil y Paraguay. Teníamos relaciones con los “hermanos menores del Brasil” que estaban haciendo algo similar (no entiendo el fenómeno por el cual ahora son nuestros “hermanos mayores”). Creo que en esa época no estábamos preparados para vencer el orgullo nacional y compartir con estos hermanos latinoamericanos, debido más a causas psicológicas (bipolaridad yo-nosotros) que por temas tecnológicos. Ese sigue siendo uno de los obstáculos del HUMANWARE LIBRE. ¿Ahora lo haremos?

Igual que nosotros, que empezábamos a fabricar las primeras computadoras argentinas, en Brasil que estaban peleados con IBM ya habían desarrollado la CO.BRA II (computadora brasilera) y pensaban añadirle un sistema operativo público y base de datos alternativas a las fabricadas por IBM. Muchos de los amigos que vimos en CONSEGI en Brasilia son de esos años.

Muchas provincias argentinas vislumbrábamos la salida del software propietario a través de UNIX y la misma base de datos. Recuerdo que en La Plata se trabajaba con ADABAS (era una alternativa pues corría en los mainframes IBM) y cuando Sandra era directora como yo, Eduardo Thill era su cercano dependiente, o sea que posiblemente él escuchó mucho hablar de HARDWARE y SOFTWARE PÚBLICO.

A través de la Presidente del COFEIN, Adriana Argerich y el entonces senador Dr. Vicente Leonidas Saadi se logró aprobar por ley nacional en la Cámara Alta. [Adriana Argerich agrega que "Pero en honor a la verdad todos los integrantes del COFEIN pidieron apoyo a los Senadores representantes de sus Pcias lo que hizo posible tal aprobación"].

El cuentito termina porque inocentemente habíamos tocado muchos “intereses” nacionales, provinciales y municipales. Santiago del Estero con el compañero Jorge Castro salió de IBM a NCR, pero los diputados le hicieron juicio político pues las corporaciones tienen mucha fuerza y éramos el mal ejemplo. Con un poco de astucia, Formosa salió a travez de AIX (un UNIX de IBM) hacia Novell y, oh Señor! que grave error, hacia Micro$oft. En el Poder Judicial corregí mi error, pero Formosa sola no hace primavera. Es importante que participe el estado nacional.

Vino Menem, creó problemas internos (cuidado, la historia se repite, ¿como es eso que dijo Aníbal de que en la Argentina son pocas las comunidades y se pelean mucho?). Ya no nos recibían en la SGP, no se aprobó la ley en diputados y desapareció el COFEIN. Todavía pienso que si se lo creaba por ley otra hubiera sido la historia del SL en Argentina y Latinoamérica.

Años mas tarde me enteré que un tal DSA en Salta hablaba de Software Libre, me fuí a verlo y esa historia la saben mejor que yo porque la están escribiendo ustedes.

En conclusión:

- Creo que históricamente SOFTWARE PÚBLICO es una palabra acuñada en Brasil y Argentina en esos años y viene de la oposición a SOFTWARE PROPIETARIO.

- Creo que SOFTWARE LIBRE viene de la oposición a SOFTWARE PRIVATIVO. Creo que lo contrario de LIBRE es ESCLAVO y deberíamos decir sin problema en vez de Freesoft (FS), Slavesoft (SS sin alusión al nazismo).

- Creo que la “libertad” es fundacional para la formación de HUMANWARE LIBRE (y feliz) o de cualquier búsqueda de independencia tecnológica, y lo “público” no tanto. Pero también creo que debemos colaborar con ellos como tácticamente nuestros “aliados” antes que con las corporaciones, tácticamente los “enemigos”.

Buen fin de semana.

Lucho Beltrán Valdivieso
Lucho, el que lucha.