Quienes impulsamos este cambio sabemos que una de las áreas claves es la educación, en especial la de nuestros niños.
También lo saben las empresas que comercializan Software Privativo, que no dudan en donar licencias de uso para que sean usadas en áreas educativas. Si se analiza el costo real que dichas donaciones representan para las empresas (esto es, hacer unas copias de CDs, imprimir unos folletos y guardarlos en unas cajas de cartón pintado) a cambio del efecto de penetración en el mercado y de establecimiento de monopolios que producen, resulta evidente que la educación publica no debería aceptar esas supuestas dádivas ni siquiera recibiendo dinero a cambio para usar ese software.
A nivel general, la capacitación informática en Software Privativo no es más que una suerte de entrenamiento o adiestramiento que convierte en experto a aquel que sabe donde se encuentra el botoncito que permite hacer tal o cual cosa, como si ser experto en televisores significara conocer como se usa un control remoto, o peor aún, como usar el control remoto de un televisor de una marca determinada. Es verdad que en cierto nivel de uso y para tareas rutinarias necesitamos un adiestramiento, pero les propongo que no le llamemos a eso Educación o Capacitación, es solamente adiestramiento. Fíjense donde estaremos que hasta aceptamos como técnicamente valedera la solución "mágica" de apagar y encender al PC, y si sigue fallando..., bueno..., reinstalar.
Nuestros hijos e hijas necesitan otra cosa: necesitan imaginar y crear sus propios juegos y programas. Y compartirlos, ¿cómo vamos a explicarles que el software es ese juguete que NO PUEDEN COMPARTIR?
Debemos aceptar que NO CONOCEMOS el mundo en el que ellos van a vivir, y por eso no estamos en condiciones de enseñarles cómo hacer las cosas porque sólo les estaríamos enseñando nuestra forma de hacer las cosas, aquí y ahora. Educar para este mundo cambiante y para el futuro significa abrir los ojos, hacer despertar la conciencia, fomentar la creatividad y el ingenio. En este contexto, la única forma valedera de enseñar informática, decididamente, es usando SL. Y lo más importante es que la educación no consiste sólo en dar las herramientas, sino también en enseñar valores: con Software Libre les estaremos enseñando a compartir en solidaridad y libertad. Como dijo Richard Stallman, considerado el padre del Software Libre: "Un programa libre, analizado técnicamente puede ser superior o inferior, pero siempre será superior éticamente".
