Software Libre. Discurso de Jon "Maddog" Hall
Versión Taquigráfica del Discurso de Jon "Maddog" Hall durante la conferencia "Software libre en la Administración pública" del 14 de octubre de 2005 en la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.
Muchas gracias.
En primer lugar, quiero presentarme a los efectos de que ustedes entiendan por qué yo creo que puedo hablar de software libre o por el software libre.
Yo tuve una capacitación en negocios y en ingeniería en la Universidad, he estado en la industria del software por más de 35 años, he trabajado para sistemas computacionales muy grandes y muy pequeños, he trabajado para sistemas propietarios y también en sistemas Unix durante 20 años y he trabajado con Linux desde el año ‘94. Además, he sido programador, ingeniero en sistemas, administrador de sistemas, productor de software propietario, soy una persona técnica de marketing y profesor universitario.
Entonces, he tenido la mayoría de los trabajos que las personas en la industria del software han tenido. Pero lo más importante, es que he sido tanto un vendedor de software como un cliente de software, he estado en los dos lados y sé lo que se siente y cómo es producir software, y también sé lo que es intentar usarlo.
Cuando hablamos de software libre, de hecho hablamos de la libertad del uso del software. Desafortunadamente, en el idioma inglés no tenemos la suerte que se tiene en el español. En inglés decimos software libre; en cambio en español puede significar “libre” o “gratis”, pero nos referimos a la libertad que tenemos de hacer lo que queramos con el software, en oposición a la falta de control que uno tiene con el software propietario.
Por eso, tenemos la libertad de ver el código fuente y de ver cómo trabaja el software, la libertad de hacer los cambios necesarios al software para que satisfaga nuestras necesidades, la libertad de pasarles estos cambios a otras personas que los necesiten y la libertad de utilizar este software para cualquier fin, cualquiera que sea; no que algún gobierno extranjero diga el propósito para el cual podemos usar o no usar ese software y no limitado por lo que alguna empresa diga para qué puede uno usar el software.
Y muchas personas están confundidas y dicen que esto significa que el software es gratis o libre y no pueden ganar dinero con software libre. Pero en los veinte años que hace que conocí a Richard Stallman que es el líder de la Fundación para el Software Libre, nunca dijo que no pudiéramos ganar dinero con el software libre.
Yo trabajé con y para muchas empresas diferentes y de vez en cuando estas empresas utilizaron la frase “no podemos hacerlo porque no responde a nuestros intereses comerciales”. Estas empresas tenían que ganar para sus accionistas. Si la empresa no era rentable, quebraría. La única razón por la cual la empresa existía, era para ganar dinero para sus accionistas. El problema viene cuando hay un conflicto de intereses entre ustedes, los clientes, y las empresas.
Lo que ocurre cuando uno pide, por ejemplo, que se corrija un error y uno lo necesita hoy para poder terminar con su trabajo y la empresa dice que no puede gastar dinero y no podemos hacerlo hasta dentro de seis meses. ¿Ustedes creen que le podemos pedir a Microsoft que genere una corrección de un error para ustedes? ¿Creen que los van a escuchar?
¿Qué pasa si no es sólo un error sino un cambio para que el software satisfaga sus necesidades? ¿Ustedes creen que a menos que ustedes se llamen General Motors o Ford o Chevrolet, van a conseguir que Microsoft los escuche? ¿Cuán grandes tienen que ser ustedes como empresa?
La respuesta es que hasta esas compañías son muy pequeñas para Microsoft.
Yo también experimenté muchas veces casos en que les decíamos a nuestros clientes que “estamos cansados de ese producto, no lo vamos a producir más, pero no se preocupen porque vamos a seguir dando soporte para ese producto por siempre”. Pero después resulta que ese “por siempre” son unos tres meses o quizás un año.
Entonces la pregunta es: ¿durante cuánto tiempo tenemos que seguir usando este software? Hay gente que sigue usando Office ’97 y hay una falla de seguridad. Uno sabe que el problema es muy grande y Microsoft sabe que tiene este problema tan grande, pero se niegan a repararlo porque dicen que ya no dan más soporte para ese software, “tienen que usar Office 2002 o 2005”. Entonces ustedes dicen “pero mi hardware es tan pequeño que no puede correrlo” y ellos dicen “bueno, compren hardware más rápido”.
Entonces, incluso si una empresa es grande y le dice que le van a dar el soporte por mucho tiempo, muchas veces se van a ver obligados a quebrar esa promesa, a no cumplirla.
Mucha gente pregunta “¿qué pasa si esa empresa quiebra, desaparece?, ¿vamos a seguir obteniendo reparaciones para mi software?” y la gente dice que compró su software en una empresa muy grande porque así sabe que nunca van a quebrar. Y yo les digo “¿una empresa grande como Digital Equipment Corporation, como Compact?
Todas estas empresas, en algún momento eran la empresa número dos en computación; todas ellas lo fueron. Incluso, los productos que ellos poseían tuvieron la transición de una empresa a otra. Esos productos, durante la transición, podían haber desaparecido porque ahora hay dos productos para hacer lo mismo y estas empresas no van a seguir dando soporte para dos productos.
Entonces, la pregunta es ¿qué productos están usando ustedes en sus negocios? Por ejemplo, ¿durante cuánto tiempo debería durar el sistema de e-mail en los gobiernos? O, ¿durante cuánto tiempo tendría que funcionar el software en una planta hidroeléctrica que ustedes han construido?
La planta hidroeléctrica tiene que durar cientos de años o más. ¿Qué pasa si ya no podemos reparar el software que sigue haciendo funcionar esa planta hidroeléctrica y si la empresa que creó el software no está más en el mercado y ustedes no tienen el código fuente para arreglarlo?
Hay otras razones por las cuales se puede usar el software libre. Hay algo que se llama la balanza comercial: es el dinero que sale de la empresa, fuera del país y entra a otro. Cuando el dinero sale del país, no hace nada más para la gente del propio país.
Si ese dinero se retuviera dentro del país y se empleara a gente del lugar para que produjera software, entonces los productores de software comprarían también alimentos a nivel local, viviendas o prendas de vestir fabricadas en el lugar y de ese modo, ese dinero volvería a la economía y estaría alimentando otros trabajos que producen más demanda de software. Pero una vez que ese dinero sale del país, lo hace de una vez y para siempre.
Otra razón por la cual debemos usarlo es por la seguridad del país. No me puedo imaginar que un general de las fuerzas militares tome el software producido en otro país y lo ponga en sus aviones, en sus tanques de guerra o en sus armas. ¿Por qué esperaría que un general chino o uno argentino hiciera lo mismo? ¿Eso sería garantía de que ese software revelara algo que no quisieran?
Hay un asunto que tiene relación a si tenemos acceso o no al software en caso de embargo o de guerra.
Hay un pequeño país que está cercano a la costa de Florida en los Estados Unidos y que se llama Cuba. Los Estados Unidos ha embargado a este país por más de cuarenta años; legalmente en Cuba nadie puede usar software de Microsoft o sistemas similares. De hecho lo hacen porque lo traen de Chile; sin embargo, si Fidel Castro necesitara un cambio en el software, no lo puede llamar al señor Gates y decirle que lo haga. No puede porque no tiene el derecho legal de hablarle y tampoco puede Bill Gates hablar con Castro. Y esto es simplemente porque el gobierno de Estados Unidos no quiere a Cuba.
Entonces, ¿qué pasa si el gobierno de los Estados Unidos decide que no quiere o que no le gusta Argentina? Se encontrarían ustedes en la misma posición. Y yo creo que el único modo en que un país se puede sentir seguro y en control de su propio destino es si tiene control del software que el gobierno de su país y los militares de su país están utilizando.
Finalmente, sé mucho de este concepto que se llama “fuga de cerebros” y veo luchos estudiantes que se entrenan en usar computadoras y sienten que la única manera que tienen de poder trabajar es yéndose de la Argentina a Washington. Creo que para mantener esta gente altamente capacitada dentro de la Argentina, necesitan crear trabajos relacionados con el software dentro de la Argentina que merezcan esta gente capacitada. Esto implica gente altamente capacitada y con muy buenos sueldos.
Hay algunos proyectos muy utilizados, por ejemplo, en los Estados Unidos y uno de ellos es el proyecto Linux Terminal Server (LTSP) que permite utilizar una PC no muy cara y luego otras muy baratas.
En Linux no hay diferencia entre el software que funciona en el cliente y el que corre en el servidor.
La gente de Linux no les dice que ustedes sólo pueden usar el Linux para el cliente y no para el servidor; no les dicen que va a costar 10 dólares para el cliente y 5000 dólares para el servidor; no les dicen que pueden tener una sola persona registrada en el servidor o 50, porque ustedes pueden usar el software para lo que deseen. Entonces, ustedes no se tienen que preocupar por los problemas de licencias; no existen estos problemas.
Esto es una ventaja cuando se están tratando de implementar decenas de miles de sistemas.
Hay algo nuevo en la industria de las telecomunicaciones y es que uno puede hablar a través del internet y hay una serie de programas de software que permiten utilizar su PC o notebook como si fuesen un teléfono, pero lo que es más importante es que hay un programa -Asterix- que permite reemplazar un sistema de intercambio de 20 o 30.000 dólares de los Estados Unidos con una PC muy cara, que puede llegar a costar cuatro o cinco mil dólares. Hay muchas empresas pequeñas que tienen servicios telefónicos muy buenos por una fracción mínima de lo que costaría si tuvieran que comprar una solución propietaria privada.
Hay algo que nosotros llamamos “una barrera a la entrada”; si no se tiene el dinero suficiente para poder empezar con el negocio, nunca va a ocurrir y si uno recorta el costo de iniciación del negocio a un monto razonable, pueden encararse más negocios nuevos y más van a tener más éxito. ¿Por qué tendríamos que pagar una especie de impuesto artificial cuando se inicia una empresa si la gente puede utilizar software libre para iniciar este negocio para ayudarse, a un costo menor?
Las empresas de software propietario van a decir que ellos son los que hacen las innovaciones. Yo le pedí a Microsoft que mostrara algo en lo que ellos hayan innovado. ¿Innovaron ellos en Internet? No, fue un proyecto de software libre que empezó en 1969. ¿Innovaron en el protocolo TCP/IP? No, fue un proyecto de software libre. ¿Innovaron en el sistema de ventanas gráficas? No, fue un proyecto que empezó en el Serious Park y que corría con X-Windows.
Me llevó mucho tiempo y me fue muy difícil entender qué hizo Microsoft en materia de innovaciones cuando, de hecho la mayoría de las innovaciones de la industria informática salió de las universidades.
De hecho, las empresas de software tratan de frenar la innovación, tratan de prevenir que ocurra y esto puedo probarlo.
Yo tuve experiencias con empresas que tenían tres productos distintos
He visto empresas que no vendían software porque decían que no era lo suficientemente rentable; no respondía a sus intereses comerciales lanzar al mercado ese software, a pesar de que era un software que los clientes podrían haber usado.
Con el software libre es distinto. El software se desarrolla abiertamente y el usuario final decide si lo quiere usar o no; incluso si SUSE o RedHat les dice que no lo quieren incluir dentro de su distribución. Deja la opción en manos del cliente; el cliente sabe qué quiere hacer y el control está en sus manos.
Finalmente, hay un concepto de software obsoleto y es el que, seguramente, muchos de ustedes aún están usando, pero las empresas dicen que no los pueden usar más porque ellos ya avanzaron hacia algo nuevo. Yo he estado utilizando el mismo sistema de e-mail durante quince años y gradualmente se vuelve mejor, y mejor a medida que más gente lo usa. Yo no tuve que cambiar ni recapacitarme y he estado usando el mismo programa para generar mi currículum durante veinte años y jamás pagué un solo dólar para este programa. Simplemente sigue mejorando y mejorando cada vez más.
Las empresas quieren que ustedes crean que ellos pueden satisfacer cualquier necesidad que ustedes tengan y sin embargo, cuando pensamos en esto, sabemos que es imposible, porque las empresas tienen que ganar dinero y, por lo tanto, hay sólo una cantidad limitada que pueden gastar en recursos de ingeniería para seguir siendo rentables y la diferencia entre cuánto quieren gastar y cuánto es necesario para satisfacer las necesidades de ustedes, en esa brecha están todas las cosas que ellos jamás van a hacer para ustedes.
El código abierto es distinto, porque si alguien necesita que algo se haga mejor, ellos pueden contratar a alguien para que trabaje con código abierto para satisfacer sus necesidades y pueden hacer que el código haga lo que ellos necesitan que haga, y no lo que algún gerente o alguna empresa crea que tiene que hacer.
Hay un problema con la producción masiva de software y yo les voy a demostrar cuál es. En el ‘80 yo compré un software propietario de código cerrado de una empresa pequeña que tenía cien ingenieros.
La empresa también tenía mil clientes y encontré un problema con este código, entonces llamé a la empresa y les dije que tenía un problema. El presidente me atendió telefónicamente y le dije cuál era el problema. Me dijo “ya sé qué es lo que lo causa”, porque él era el principal programador. “Podemos poner un parche para usted esta noche”, esto lo decía porque también era el jefe de control de calidad. Me dijo que si lo enviaban hoy, lo tendría para mañana a la mañana, porque también era el jefe del departamento de envíos.
Me llegó el parche, andaba lo más bien y yo estaba muy contento. Si cada uno de los mil clientes hubiese encontrado un problema y hubiese tenido que realizar un pedido de una nueva funcionalidad, habría habido dos mil papeles llegándoles a los cien ingenieros, veinte papeles para leer a cada uno, para que cada ingeniero responda. No es un problema muy grave. Sin embargo, ya no estamos en los años ’80, estamos en el 2005. Esa pequeña empresa ha crecido, ahora tiene doscientos ingenieros, el doble, pero el problema es que tiene 4 millones y medio de clientes y si cada cliente genera un informe de problema y un pedido de una nueva funcionalidad, estamos hablando de nueve millones de papeles que les van a llegar a los doscientos ingenieros, ¿se dan cuenta de cuál es el problema?
No hay manera de que esos ingenieros puedan responder a las necesidades de 4 millones y medio de clientes, y no hay forma de que los clientes puedan cambiar el código para que satisfaga sus necesidades porque no tienen el código fuente. Este es el problema, no es porque las empresas no los quieran ayudar, en realidad, no los pueden ayudar.
Quiero hablar sobre los propietarios de software, son malignos, no sólo son malos sino maliciosos, responden a Satán. Yo antes pensaba que eran buenos los propietarios de software, necesitan de un pequeño número de programadores muy bien pagos y utilizan máquinas muy caras.
Les permiten a ellos desarrollar software, pero el mundo ha cambiado y, ahora, dichos propietarios son utilizados para que millones de personas en el mundo no desarrollen software, lo que sería beneficioso para la sociedad. Entonces, la ley sobre propiedad de software no es una ley de la naturaleza, Dios no apareció al octavo día creando los propietarios de software, es una ley de los hombres y se supone que tiene que estar para ayudar a la sociedad.
Si esta ley no ayuda a la sociedad, ¿por qué no cambiamos? ¿Por qué no permitimos que haya tres mil millones de mentes que trabajen y piensen juntas para resolver los problemas de los cuales les hablaba el diputado?
Quiero hablar sobre la piratería de software, porque al igual que Bill Gates estoy de acuerdo en que la piratería es mala, pero a diferencia de Bill Gates, yo no aliento la piratería y él sí lo hace. Él quiere que la gente piratee su software, porque él cree que es mejor que la gente use su software pirateado en lugar de utilizar Linux o código abierto libre y, al mismo tiempo, sus empresas apoyan las licencias de software y tratan de disuadir a la gente para que no utilice software libre y sí piratería.
Al mismo tiempo, la gente cree que al software pirata lo obtiene gratis, pero no es así, hay un costo.
Cuando uno utiliza software pirata no puede obtener las correcciones de errores que uno necesita. Uno no puede ir a Gates y decirle: “señor Bill, por favor, arrégleme este software que yo le robé”. Uno no puede ir a decirle: “por favor hágame un cambio en este software que va a mejorar mis negocios porque yo se lo robé a usted”.
Con software libre usted puede hacer eso porque nadie puede robar un software que se le ha dado. Y lo que es más importante es que, en la medida en que la gente, en un país que tiene buenos programadores, como el de ustedes, puedan orgullosamente unirse a la comunidad del software y decir: “yo pertenezco a esa comunidad y contribuyo a este software”. Y el tiempo de programación de ustedes es tan bueno como el tiempo y el día de trabajo en Estados Unidos o en otro lugar del mundo.
Eso es tan valioso y ustedes lo tienen que ver no como un regalo sino como una contribución que ustedes eligieron hacer, es decir, unirse a esa comunidad. Eso les da una sensación de orgullo respecto de lo que hacen.
Aún así, cuando estas empresas les dan el software no lo hacen sin costo alguno. Yo trabajé para una empresa grande durante muchos años y cuando entregamos software a las universidades o al Gobierno estamos todavía ganando dinero con eso, porque los proveedores del gobierno y los proveedores de esa universidad tienden a usar el mismo software y tienen que pagarlo.
Entonces, se sancionó una ley para el Gobierno y para las universidades por los servicios que cobraban. Teníamos un comediante en los Estados Unidos, W. Seafields, que decía que no había algo así como un almuerzo gratis y eso es realmente cierto. Y si un vendedor les estuviera dando un software gratis es porque saben realmente que en algún momento de un modo u otro van a hacer dinero y va a provenir de ustedes.
Inclusive, una vez me dieron una fórmula en mi empresa que demuestra cuánto dinero podíamos hacer regalando software a las universidades y al gobierno. Entonces, creo que el nuevo modelo de desarrollo de software es aquel en el que se bajan de internet libremente cantidades de fórmulas, se van a usar y desarrollar.
Luego, se dan los servicios para cambiar ese software para lo que ustedes realmente necesiten. Esto genera trabajo a nivel local con dinero local que paga los impuestos locales. En el mejor de los casos solamente pagan una vez por el software y nunca más. Y en el peor de los casos, tienen control de lo que están haciendo.
Quisiera dar un ejemplo más del software que se ha estado usando y se ha creado en América del Sur. En Río de Janeiro, una pequeña empresa estaba estudiando la selva en el Amazonas y al tiempo que realizaba ese estudio, encontró que el software que necesitaba solamente provenía de los Estados Unidos y costaba 500.000 dólares por copia. Eso no era lo peor, porque solamente estaba disponible en inglés y ellos necesitaban nueve copias del mismo. Entonces, pensamos que 4,5 millones de dólares de la empresa más grande de los Estados Unidos ¿piensan ustedes que cambiaría el software al portugués? La empresa dijo que no, porque no está en los intereses de la compañía y se negaron a hacerlo. Entonces, la pequeña empresa de Río de Janeiro tomó el manual de software y la descripción de lo que hacía el software, se lo llevó a un desarrollador de software libre y le pidió que duplicara lo que hace el software para que cubriera sus necesidades. La persona aceptó hacerlo y usó un producto que se llama MYSQL y un servidor web APACHE, y duplicó las funcionalidades y lo tradujo al portugués.
En la actualidad, esta empresa emplea a ochocientas personas full time y un desarrollador de software part time, pero si no hubiera sido por el software de código libre, esta empresa no existiría en la actualidad. Es lo que llamamos barrera de entrada.
Si uno quiere desarrollar este tipo de empresas aquí en la Argentina sin ninguna barrera a la entrada, teniendo la libertad de determinar el destino y comenzar la empresa como queremos, se debe alentar el crecimiento del software libre, porque ustedes están en control de las empresas que están fuera de la Argentina. Entonces, también podrían hacerlo, pero esas empresas de afuera no les permitirían tener éxito.
Hay muchos otros ejemplos del uso de software libre. Hay una pequeña ciudad en Estados Unidos en la que usan solamente cuatro programadores para controlar toda la ciudad. Tienen copias que llegan desde todo el mundo, inclusive, desde Francia y uno se pregunta cómo logran hacerlo. La respuesta es que usan el software libre para desarrollar esas capacidades.
En Brasil, el sistema del Metro de San Pablo, ha ahorrado 10 millones de dólares usando el software libre. Hay un sistema de administración de una universidad que se usa y se desarrolló en Brasil que controla todo, desde el horario en el que los estudiantes llegan a la universidad, hasta el momento en que se gradúan, y todo ese sistema es libre. El sistema corre en portugués, español e inglés.
Comparen eso con los sistemas de administración de las universidades que se están desarrollando en Australia usando el software propietario. Les cuesta 17 millones de dólares australianos en cinco años y eso es nada. Y las empresas de software propietario les aseguran que les va a costar otros 3 millones más.
El correo estadounidense en el ’98 utilizó el Linux para escanear los sobres, para poder imprimir un código de barras y hacer un seguimiento, un tracking, a esos sobres. Ahorraron 36 millones de dólares por usar Linux en lugar de usar una solución propietaria.
Los militares de la OTAN usan un programa que se llama Janus para las simulaciones de guerra. Antes utilizaban un sistema propietario y tienen varios otros sistemas como clientes, y lo desplegaron en 33 PC muy baratas utilizando Linux y recortaron el costo a la mitad por usar este sistema. No sólo beneficiaron a los Estados Unidos sino a todos los miembros de la OTAN.
Linux es un sistema operativo que puede correr desde sistemas embebidos como mi reloj de pulsera hasta supercomputadoras con el mismo sistema operativo. Es el único sistema operativo que conozco que sé que puede hacer esto. Esto significa que ustedes se van a capacitar una sola vez para usarlo.
En Brasil eso significó que cuando se retiró el sistema operativo de los cajeros automáticos porque era obsoleto, y se colocó Linux en todo el sistema operativo de todas sus máquinas instaladas, estaban tan contentos de haber podido hacerlo que pusieron un pingüinito en todos los cajeros, para así agradecer a la comunidad de Linux por su trabajo.
En Uruguay el sistema es también utilizado para la Lotería. Con esto, el gobierno de Uruguay ha ahorrado millones de dólares. Dicho sea de paso, no hay nada peor que tener un sistema de Lotería que fracase cuando uno justo tiene el número ganador.
Hay un concepto que también se utiliza en sistemas más grandes del mundo. Por ejemplo el Blue Gene que es la computadora más rápida y poderosa del mundo. Esta computadora corre con Linux.
Columbia, que es la segunda empresa más poderosa, tiene 10.240 procesadores que trabajan juntos como una imagen única de sistema. Este sistema es utilizado para predecir el calentamiento global y para realizar pronósticos del tiempo.
¿Para qué otras cosas se pueden usar estos sistemas? Estos sistemas también se pueden usar para trabajar imágenes para la creación de películas como Shrek. Me pregunto, por ello, ¿por qué no pueden hacer este tipo de película en Argentina o qué parte de Shrek o de cualquier otra película animada no se puede crear en Argentina?.
Por ejemplo para la prueba de nuevos modelos de autos, antes se los hacía chocar y se los destruía, pero los fabricantes de los Estados Unidos no hacen esto desde hace muchos años. Estas empresas prueban el choque del modelo con un sistema de computación y así ahorran millones de dólares, pero sólo pueden hacerlo si tienen el suficiente poder de cómputo para hacerlo, para que sea eficiente para sus ingenieros y porque para ver los resultados necesitan ese poder de computación.
Así también se utiliza para la dinámica de flujo, para datos mineros, petroleros, de gas, para todo tipo de investigación médica, realidad virtual, operaciones e investigación genética.
Podemos hacer todo esto porque podemos pagar por todo el poder de cómputo que necesitamos, porque podemos hacerlo con un sistema que corre Linux.
Microsoft anunció que también va a lanzar un software para supercomputadoras en algún momento del año. No sé si ustedes lo creen, pero yo espero verlos en Nueva York.
Mientras tanto, Linux tiene uno y hace trabajos reales y puede encontrar los quarks, las partículas más diminutas del Universo y por ello se pueden realizar investigaciones con esto.
En Estados Unidos, por ejemplo, hay servicios que utilizan máquinas que pueden rastrear animales. Los ejemplos pueden seguir hasta el infinito.
No sólo se trata de software para sistemas operativos. No hablo sólo de eso; también estoy hablando de sistemas para oficinas que ahorran millones de dólares por año; bases de datos que ahorran decenas de miles de dólares; licencias para bases de datos propietarias. También la manipulación digital de imágenes, herramientas para manipular imágenes digitalmente.
¿Por qué tienen que gastar 600 dólares para tener software que les sirva para manipular digitalmente en sus cámaras, si pueden utilizar Linux gratis?
La gestión de contenido, por ejemplo, para subir páginas web, la mayor parte de éstas son de código abierto; incluso softwarte para administrar hospitales. Hace muy poco tiempo la Asociación de Veteranos de los Estados Unidos abrió el software, que llamó Open Vista, para permitir que su hospital se pueda administrar sin pagar software terriblemente caro para hacerlo.
Todos estos son proyectos libres y de código abierto. De hecho, si ustedes entran a SourceForge pueden observar que más de 1.200 imágenes y 1.400.000 de desarrolladores están trabajando en esto.
Pongámoslo en perspectiva. Muchos de estos productos son duplicaciones de sí mismos y mucha gente no trabaja demasiado en estos proyectos. Pero incluso si una décima parte de los proyectos y una décima parte de la gente realmente trabajara, eso significaría más proyectos y más desarrolladores de los que puede tener cualquier otra empresa sobre el planeta. En Microsoft trabajan 50 mil personas y 28 mil de estas personas están en ventas o en marketing, por lo tanto, no hacen un trabajo útil. Al menos 22 mil ya se fueron, pero algunos de ellos son los que sirven el café, son guardias de seguridad, personas que ponen software en paquetes o los saca.
La cantidad de ingenieros de Microsoft -en esto estoy adivinando con fundamentos- es de entre 2 mil y 3 mil. Comparen esto con una décima parte de 1.4 millones. Y piensen en esto: una vez que China se involucre totalmente, India genere software para las prestaciones, Argentina todavía no está contribuyendo, pero cuando todos estos países y estas economías empiecen a hacerlo, ese número va a crecer dramáticamente y no van a estar reinventando la rueda, sino que van a estar apoyándose unos a otros, poniendo el hombro, pues así trabaja el software libre.
Muchísimas gracias por su tiempo.
APLAUSOS)
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