Primera parte: Sobre Información y Calidad
Cuando las Eras cambian y uno no, la extinción es una probabilidad.
En la "Era de la Información", esta se ha tornado más que una necesidad, una realidad inevitable. Quienes desde cualquier posición deben tomar decisiones, cuentan hoy en día con herramientas que durante los miles de años que abarca la historia del hombre sobre la tierra no fueron siquiera soñadas.
En nuestro país, el desarrollo de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), es medido con un reloj propio. El atraso tecnológico que estas sufren no es arbitrario, es la consecuencia de priorizar el destino de los siempre escasos recursos económicos en pos de ayuda humanitaria, alimentos, medicamentos o cualquier otro insumo que tenga como destinatarios a los beneficiarios de dicha ayuda.
Equipar a las ONGs con sistemas informáticos y dotarlas de herramientas ofimáticas [1] de última generación es una utopía en un país donde los problemas sociales son una prioridad. Lograr que estas mismas ONGs puedan integrar verdaderas "redes" informáticas donde la información interna sea volcada en beneficio de los ciudadanos, es un sueño difícilmente visualizable. En la práctica hace falta mucho dinero, una potente inversión tecnológica, para que un fenómeno como este ocurra.
Una ventana cerrada es como una pared infranqueable.
La alta difusión que las herramientas y aplicaciones basadas en el entorno "Windows" tiene en nuestro territorio, se basa fundamentalmente en la elevada penetración en nosotros de un término que en realidad deberíamos rechazar: El "Software Trucho".
Argentina y la mayoría de los países de Latinoamérica se han mantenido muy al margen de la evolución del software. Nuestros países están considerados como de los más propensos a la piratería informática. Ello conlleva que la mayoría de los usuarios ni siquiera conocen la diferencia entre software legal y el denominado "trucho" o pirateado. Mucha gente considera que un "PC" es un conjunto "Hardware-Software" que incluye un sistema operativo (MS-Windows), un paquete de aplicaciones de oficina (MS-Office) y al menos unas tres o cuatro aplicaciones más, las cuales "vienen con la máquina", pero por las que cualquiera se negaría a abonar los U$D 1.000 que estas fácilmente suman. Cualquier estadística demostraría que en Argentina, casi la totalidad de los usuarios hogareños obtienen casi todo su software en forma ilegal y al menos tres cuartas partes del ambiente comercial o PYME cuentan con uno o más computadores sin las licencias correspondientes.
Las ONGs no están al margen de esta realidad, en la práctica en Argentina es muy difícil (por no decir casi imposible) encontrar una ONG que abone las licencias de todos sus computadores. Por ello el parque de computadores PC al servicio de las ONGs, suele disponer de un gran caudal de herramientas disponibles para sus usuarios. Pero que en caso de requerir su regularización se convertirán en infranqueables escollos para acceder al conocimiento.
Ante este punto, se presentarán varias opciones de las cuales la mayoría son absolutamente nefastas para los exiguos recursos económicos de cualquier ONG. Comprar absolutamente todos los productos necesarios es prácticamente imposible. Operar en forma "mixta" (algo legal y algo "pirata") no es una opción y las empresas de software no suelen realizar donaciones que abarquen sus productos de bandera. Por ello la alternativa es clara: Se debe encontrar software gratuito o de muy bajo costo y que a la vez soporte múltiples formatos de entrada y salida.
Los programas bajo licencia "Shareware" no son la solución, pues generalmente la licencia caduca a los 30 días o cuando el cliente decide utilizar todo el potencial del software. El mercado de paquetes "Freeware" y "Adware" es muy reducido (aunque se encuentra en crecimiento). Y por último la opción se presenta en el "Software Libre" y en especial en productos como "GNU/Linux".
El software libre se ha convertido en una opción ante sistemas de licenciamiento y plataformas propietarias con un elevado costo de mantenimiento. El Software Libre es "libre" no porque usted pueda copiarlo o instalarlo, es libre porque su sistema de licenciamiento lo es.
