El martes 25 de octubre tuve la oportunidad de participar de una de las instancias de la Semana del Acceso Abierto (del 24 al 30 de octubre) que se realizó en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (http://ur1.ca/5gqtw). La cuestión del Acceso Abierto tiene mucho que ver con la disponibilización (si cabe la palabra) del material académico y por eso en el avance de estas políticas hay una alta intervención de bibliotecarios y de quienes se especializan en el tratamiento de la información.
En el encuentro se desarrollaron cuatro casos donde ya se están llevando adelante políticas de Acceso Abierto (AA). En primer lugar, Franco Iacomella de Flacso Virtual nos recordó que Argentina se encuentra en los primeros lugares a nivel mundial respecto del Acceso Abierto, y presentó sus políticas de utilización de Software Libre, recursos educativos abiertos y su proyecto de Libros Libres, basados en tesis de maestría, en formato libre, de la misma casa de estudios. (http://libroslibres.flacso.org.ar/). También invitó a reflexionar sobre los contenidos académicos pagos (papers): si son producto de la universidad pública ¿los estamos pagando dos veces?
Seguidamente, María Rosa Mostaccio (de la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras http://www.filo.uba.ar/ ) recordó que el valor que subyace a todas las políticas y acciones sobre el AA [1] y la utilización de Software Libre en la Universidad, es la idea de que el acceso se vuelque a la comunidad. Así, propuso un pasaje “de la digitalización al AA” que permita considerar al programa de digitalización que llevan adelante como un proyecto conjunto e integrado, que cuenta con una resolución de la CD de FFyL que apoya estos objetivos y el proyecto, de modo que pueda mantenerse en el tiempo.
En tercer lugar, María Cecilia Corda (de la Biblioteca Enzo Faletto) presentó el caso del repositorio institucional con participación de Sedes de Flacso (http://www.flacsoandes.org/dspace/), en la que se vuelcan con licencias CC tesis de maestría y doctorado, que actúen a su vez -de igual forma que la propuesta de FfyL- como un repositorio acumulativo y perpetuo que de cuenta de la conformación histórica de esos conocimientos. Asimismo, la utilización del repositorio institucional para la circulación de producción académica evita los costos comerciales en la búsqueda de visibilización de los contenidos producidos.
Más tarde, Fernando Lopez de CLACSO, explicitó los objetivos y los procesos por los cuales se pone en marcha la Red de Bibliotecas Virtuales de Clacso (http://ur1.ca/5i03e) que, según entendí, tiene como gran objetivo alentar a la circulación de material cosechado de diferentes miembros de la red bajo parámetros compartidos que permitan la interoperabilidad.
En un segundo bloque, Paola Bongiovani, miembro del Comité de Expertos, Sistema Nacional de Repositorios Digitales (SNRD) – MINCyT presentó las caracteísticas del proyecto de Ley: "Creacion de repositorios digitales insitucionales propios o compartidos" (Nº de Expediente
1927-D-2011 - Trámite Parlamentario 031 - 18/04/2011) proyecto que se encuentra Aprobado por la Comisión de Ciencia y Tecnología con modificaciones y pasó a la Comisión de Comunicaciones e Informática. Lo interesante es que se trata de un proyecto que propone un mandato, y no una recomendación:
“Art. 1: Los organismos e instituciones públicas que componen el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) y que reciben financiamiento del Estado Nacional, deberán desarrollar repositorios digitales institucionales de acceso abierto, propios o compartidos, en los que se depositará la producción científico tecnológica resultante del trabajo, formación y/o proyectos, financiados con fondos públicos, de sus investigadores, tecnólogos, docentes, becarios de postdoctorado y estudiantes de maestría y doctorado. Esta producción científico tecnológica abarcará al conjunto de documentos (artículos de revistas, trabajos técnico-científicos, tesis académicas, entre otros) que sean resultado de la realización de actividades de investigación y que atraviesen un proceso de evaluación de calidad, hayan sido éstos publicados o no. “
El texto del proyecto de ley puede verse aquí: http://ur1.ca/5i17b , texto que desarrolla en sus fundamentos experiencias realizadas por otros países con objetivos comunes y fuentes de información necesarias para entender la discusión de fondo de estas propuestas.
Durante el momento destinado a las preguntas, Bongiovani advirtió que –a pesar de reconocer la importancia del cambio de leyes octogenarias como la de Propiedad Intelectual– la iniciativa del proyecto de Acceso Abierto no atentaría contra esos otros planes modificatorios, sino que promovería un paso cierto, que debe entenderse como todo un proceso ya que existen ’grados’ de acceso abierto, por lo que es en la reglamentación de la futura ley donde se darán también las luchas.
A modo de ejemplo, quedaron buenas preguntas que aún no pueden responderse referidas a la injerencia de este proyecto en el Software desarrollado como producción científica y tecnológica en las universidades públicas (tesis, investigaciones, etc.). ¿Es alcanzado por el proyecto de Libre Acceso? ¿En el caso del software, alcanza con el acceso? Estas últimas preguntas toman importancia también en el debate respecto de la diferenciación actual entre software público argentino (cuya definición es diferente al software libre), y el software libre como tal (que cumple con el derecho de uso irrestricto y modificación; además de acceso, copia y circulación que sí se daría en el caso del Proyecto de AA).
Más información sobre el evento a nivel nacional: http://accesoabierto2011.caicyt.gov.ar/
[1] "El Acceso Abierto a la literatura científica implica que los usuarios pueden leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, traducir, buscar o enlazar los textos completos de los artículos científicos, y, usarlos con cualquier otro propósito legítimo, sin otras barreras económicas, legales o técnicas que las que suponga Internet en sí misma." (Fuente)
